El modelado de requisitos abarca un conjunto de técnicas que facilitan su descubrimiento, comprensión, análisis y documentación.
La documentación de requisitos se estructura en tres niveles diferentes:
Modelado de objetivos, que describen las intenciones o metas de los stakeholders, y pueden estar en conflicto entre sí, o no resultar del todo medibles.
Los requisitos de usuario, que se suelen representar mediante casos de uso y escenarios. Representan ejemplos de utilización del sistema. Los escenarios se agrupan en casos de uso, y añaden detalles sobre estos.
Requisitos de sistema, que describen de manera precisa las funcionalidades y cualidades del sistema que debe desarrollarse.
Un modelo es una representación abstracta de una realidad existente (modelos descriptivos) o de una realidad que va a ser creada (modelos prescriptivos).
Los modelos poseen tres importantes propiedades:
Mapean la realidad ayudando a comprenderla.
Simplifican la realidad reduciendo información.
Son pragmáticos y sirven para un propósito.
Es habitual el empleo de modelos gráficos para completar la información adquirida durante el proceso de elicitación, y como soporte para las actividades de análisis y negociación.
El Lenguaje de Modelado Unificado (Unified Modeling Language, UML) es el más empleado en la construcción de modelos de requisitos.
Diagramas de actividad: muestran actividades realizadas en un proceso.
Diagramas de casos de uso: muestran las interacciones entre el sistema y actores de su entorno.
Diagramas de secuencia: muestran interacciones entre los actores y distintos componentes del sistema.
Diagrama de clases: muestran clases de objetos del sistema y sus relaciones.
Diagramas de estado: muestran el comportamiento y reacciones del sistema ante eventos internos y externos.
Facilitan la comprensión y discusión sobre un problema.
Son una forma de documentar un sistema existente o uno nuevo.
Ofrecen una descripción detallada del sistema que sirve como base para su diseño e implementación.
Este tipo de modelos se centran en representar los requisitos desde el punto de vista de los usuarios y actores. Qué agentes intervienen en las operaciones o qué beneficios consiguen.
Aquí encontramos los diagramas de casos de uso, los diagramas de secuencia o los diagramas canal.
Los diagramas de casos de uso proporcionan representación visual de alto nivel de los requisitos del usuario.
Muestran las funciones relevantes del sistema desde la perspectiva del usuario, y relaciones específicas entre las funciones del sistema o entre estas y otros elementos en el contexto del sistema.

Los diagramas de secuencia son otra alternativa que en UML se utilizan para modelar interacciones entre actores (externos) y objetos (internos) de un sistema, así como las de los objetos entre sí.
Resultan apropiados para describir pasos asociados a un escenario, y documentar así un caso de uso.
También son útiles para modelar una perspectiva funcional del sistema.
Elementos:
Actores (iconos de personas) y objetos (rectángulos).
Líneas temporales discontinuas verticales.
Eventos o llamadas, como flechas horizontales entre líneas de tiempo.
Tiempo de vida o tiempo de actividad de cada objeto, como rectángulos sobre las líneas de tiempo.

Los diagramas de flujo en carriles, diagramas de canal, o diagramas de carriles (swimlane diagrams) permiten representar el conjunto de pasos relacionados con una operación concreta del sistema.
Son una variación de los diagramas de flujo tradicionales que representa en cada carril los actores del sistema encargados de ejecutar cada paso en la secuencia. También son similares a los diagramas de actividad.
Permiten documentar escenarios.
Elementos:
Rectángulos (pasos u operaciones).
Flechas (transiciones entre pasos).
Diamantes (decisión; flechas de salida etiquetadas).
Una tabla contenedora que muestra los actores: carriles.

Se ocupa de documentar las estructuras de información de los datos de entrada, salida y almacenamiento de un sistema.
Aquí pueden ayudarnos los diagramas entidad-relación, o los diagramas de clases UML.
Los diagramas entidad-relación sirven para modelar la información desde un punto de vista estático.
Son un buen complemento gráfico de un diccionario de datos.
Elementos:
Tipos de entidad: rectángulos etiquetados con nombre.
Tipos de relaciones abstractas entre objetos. Líneas con un diamante central con la cardinalidad en los extremos.
Atributos de cada tipo de entidad, que son piezas concretas de información. Son elipses conectadas a la entidad.

Documenta cómo manipula el sistema la información, los procesamientos y los intercambios de datos.
Representaciones dinámicas del procesamiento e intercambio de datos que ayudan a analizar la distribución de funcionalidad en módulos.
Encontramos los diagramas de contexto, los diagramas de flujo de datos, los diagramas de actividad UML o los árboles de decisión.
Los diagramas de contexto ayudan a determinar las fronteras del sistema y el alcance del producto.

Trazan el proceso de la información para cualquier proceso de entrada/salida.
Elementos:
Flechas etiquetadas: Indican el sentido de flujo de datos.
Burbujas: Transformaciones sobre los datos.
Rectángulos: Entidades externas que suministran o consumen información.
Líneas dobles: Almacenamientos de información.
Se componen de tres niveles:
Nivel 0 o diagrama de contexto: Representa el sistema con un todo, representando las entradas y salidas que tendrá.

Nivel 1: Diagrama de nivel superior. Aumenta el nivel de detalle del sistema.

Nivel 2: Es un diagrama de detalle o expansión.

Un mapa de ecosistema muestra todos los sistemas que se relacionan de manera directa o indirecta con el sistema.

Los diagramas de actividad pueden modelar una secuencia de pasos, como las que se incluyen en los escenarios de un caso de uso.
Elementos:
Círculo: Indica el comienzo del proceso.
Círculo dentro de circunferencia: Final del proceso.
Rectángulos redondeados: Actividades.
Flechas: Transiciones entre actividades.
Barras gruesas: Puntos de sincronización entre actividades.
Objetos (opcionales): apoyan procesos.

Los árboles de decisión ayudan a modelar lógicas complejas similares a los diagramas de flujo o de actividad.

Representa el sistema desde el punto de vista de su evolución y reacción frente a determinados eventos o estímulos.
Es una visión dinámica del producto, no enfocada en datos o actores concretos.
Aquí resultan útiles los diagramas de estado o los mapas de diálogos.
Las máquinas de estado, diagramas de estado, o de estado-transición muestran visualmente los posibles estados en que se encuentra un sistema y sus transiciones.
Lo importante para comprender estos modelos es que, en un momento dado, solo puede estar activo un estado del sistema.
Elementos:
Círculo: Indica el comienzo del proceso.
Círculo dentro de circunferencia. Final del proceso.
Rectángulos redondeados: Estados del sistema. Pueden tener acciones asociadas.
Flechas: Transiciones entre actividades, etiquetadas con eventos.
Notación:


El mapa de diálogos representa la interfaz de usuario con un alto nivel de abstracción. Muestra las pantallas o elementos de la interfaz y los enlaces que permiten la navegación entre ellas, pero no detalla el diseño de cada diálogo o pantalla.
En cada momento solo está activa una pantalla.
Tienen una notación similar a los diagramas de estado, haciendo énfasis en la lógica de navegación o secuencia de pantallas (diálogos).

Los árboles de navegación permiten modelar una arquitectura de información que representa gráficamente el conjunto de páginas que forman un sitio.
Presenta todas las pantallas de forma jerárquica y organizada, y además permite estimar la complejidad de navegación al visualizarse el nivel máximo de profundidad del árbol.
